mis sufrimientos II
Ya sabían mis lectores más fieles y más de antiguo de los sufrimientos que me procuran las plantas.
Mi rubia vecina se liberó al fin de los miedos y se marchó al Brasil. Y, como siempre que sale, me dejó una planta, que fue lozana hasta ayer, en que confieso- la maltraté.
La ex de mi novio vino a casa, y al pasar a su lado, la tiró, a la pobre, como de a un metro de altura. Y no fue, pues, sólo eso: yo, encima, voy y la apaleo: tú siempre en el medio; y con muy mal tono.
Inmediatamente me arrepentí de semejante prepotencia, de tan crueles palabras contra este ser sensible, tendido allí que quedó entre negra tierra, bajo la sombra de la suela de mis zapatos.
Fue muy duro todo para ella, a decir de su apariencia de hoy. Sirva de homenaje este producto de mis artes audiovisuales, que si bien tal vez no pueda ver, sí, sin duda, podrá escuchar.
Va por ti, mi verdurita.

La ex de mi novio vino a casa, y al pasar a su lado, la tiró, a la pobre, como de a un metro de altura. Y no fue, pues, sólo eso: yo, encima, voy y la apaleo: tú siempre en el medio; y con muy mal tono.
Inmediatamente me arrepentí de semejante prepotencia, de tan crueles palabras contra este ser sensible, tendido allí que quedó entre negra tierra, bajo la sombra de la suela de mis zapatos.
Fue muy duro todo para ella, a decir de su apariencia de hoy. Sirva de homenaje este producto de mis artes audiovisuales, que si bien tal vez no pueda ver, sí, sin duda, podrá escuchar.
Va por ti, mi verdurita.
2 comentarios
pepa -
Si quieres hacerlo como yo de bien, sólo tienes que seguir estas instrucciones: http://blogia.com/vlog/index.php?dia=20050411
y alguna otra que encuentres en ese mismo blog.
Gracias por las risas.
:)
juan -
saludos