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ámsterdam del alma

qué si hoy llegases II

Pero Holanda es ciertamente también dura y fea: el visitante que hoy llegase de fuera sería saludado probablemente con este titular desde algún kiosko de estación: ‘Ministro de Justicia Abre Nueva Cárcel’. Se despista uno apenas y te construyen una prisión delante de casa. Esta vez es en un barco de Rótterdam. Para ilegales. 288 plazas. El ministro promete otra igual para finales de año. Y en la foto la comitiva sonríe a su alrededor.
Les confío que yo vengo de un lugar donde las plagas, si las hay, son de gaviotas. Allí no saben nada de Holanda. Sólo hay memorias de buenas épocas liberales; fotos guapas.

Novedad pertinente son las medidas del gobierno español, que dará papeles a ilegales con contrato laboral. Sin duda dominará España. El país desde el que escribo desaparecerá de Europa. Inevitablemente.

qué si hoy llegases

Si uno llega a esta ciudad tal día como hoy, aun no deseando haber vuelto una vez más, querrá quedarse, olvidado del resto del mundo; así regresara el sujeto de un paraíso. Te seda Amsterdam. Hoy es precioso.
Mismo un boxeador cubano hace un rato me lo asegura. “Esto es la segunda Miami, ha dicho Lionel Richi”. Podrá ser. Su amigo con él, que ayer volvió de Cuba, no llevaba los medallones de oro que este. “Todo sigue igual, como hace 3 años”. [Qué hará este entrando y saliendo con semejante soltura.] Le parece muy bien lo que dice el Lionel Richi, pero qué pasa aquí que los dueños del mambo son holandeses. “No hay ni un cubano que abra una sala. Aquí la batuta latina la tienen los rubios”. Y yo digo que ha de llegar un tejano a invertir pa tos nos.
Y también digo que en otro país yo ayer vi una bandera cubana a media asta. Y pienso que será por la retirada estos días de medicamentos y alimentos a un disidente enfermo y encarcelado por la bestia FC. Por decir que sigue estando en desacuerdo.

'kuskus entre las amazonas' - fragmentillo


El sheriff se sentó en el suelo y se echó un trago de whisky.
”El vestido te va estupendo”, le dijo él.
Ella se volvió y levantándose ligeramente la falda con las manos, le hizo un guiño con los ojos.
Joe retiró la cafetera del fuego y se sirvió un sorbo de café en su tazón.
”Las amazonas…”, dijo Joe.
”Te conté todo lo que sé… Que van en cueros, que viven sin hombres, que matan a los varones recién nacidos… Supersticiones de ese estilo”, dijo Juanita, hacienda un mohín de indiferencia.
Estuvieron un largo tiempo mirándose en silencio.
Luego Joe se sirvió un trago de whisky.
”También dicen que la ceiba es una de las moradas de ese dios”, dijo Juanita.
”¿La ceiba?”, tartamudeó Joe.
”Sí, el árbol donde estamos”, dijo Juanita.
”Ah”, murmuró Joe.
”Es imposible subir o bajar por él porque su corteza es como de mármol veneciano”, dijo ella.
”Mármol vene…”, alcanzó a murmurar, antes de caer, rendido, al lecho del nido.

Los autores, Claudio Lísperguer y Bibi Lauren, amsterdamitas de postín, publican habitualmente en Ciudadela. 'Kuskus entre las Amazonas' apareció íntegra en su último número.

quémame papá



Por fin en la calle. Este número de agosto viene bien tórrido: 'Kuskus entre las Amazonas', la novelita (entera) de los residentes Claudio Lisperguer y Bibi Lauren; un desvergonzado cuento de Abelardo de Leyre, el prolífico y depravado asturiano ('Juguete de dos Concuentonas'); el capítulo 11 de Matrimonio de Conveniencia, de la elegante Ebony Clark; una nueva entrega grafodramática azteca: 'Esclavo de sus Jóvenes Encantos'.
Además incluye su habitual sección Ciudadela Interior, con noticias locales, principalmente sobre las agobiantes medidas del gobierno de turno y otras actualidades de interés para el inmigrante, el ilegal, el hispano, el rumbero; el horóscopo del mes; sección bocaboca; reseñas de películas de El Santo; y el más espeluznante reportaje sobre cuestiones terrícolas que imagine.
Todo esto en sólo 84 páginas; y gratis. A qué espera? Usted sabe dónde.

esto no es new york


Ayer hubo un tiroteo al lado de casa. La poli mató a un alemán de 20 años. 20 balas; 3 le dieron. Calor tropical; los vecinos que charlan en sus puertas se tiran al suelo, las terrazas en pánico; 5 de la tarde. A los polis los han puesto a tratamiento psicológico.
No es normal que pasen estas cosas en Ámsterdam -de las más tranquilas ciudades del planeta- y menos en eset barrio. Y raras encuentro las circunstancias: el día anterior el muerto, vivo, entró en una comisaría, se quejó acerca de una multa, sacó una pistola, el poli de guardia se escondió detrás del mostrador, y el alemán volvió a salir. Ayer los llamó por teléfono y los citó [?], a las 5 de la tarde, aquí al lado. Y ahí llegaron los uniformados con sus chalecos, para quedar luego traumatizados de tanta violencia.

l'apocalipsis


Por la subida de las temperaturas en Holanda están desarrollándose plantas y animales de zonas cálidas. Según la Nederlandse Flora, que sale cada 7 años, hay 50 nuevas plantas (entre las cuales, el mijo surafricano y la miosotis balcánica). También se están encontrando pájaros raros, como la lechuza y la espátula.

Pero para raro lo que se están encontrando últimamente los habitantes del norte de Chile. Parece que varios ya se han topado con dinosaurios. Son bichos de unos 2 metros, que alcanzan los 100 km./hora, con patas traseras como de sapo, que pueden volar, cara de perro y que ¡pueden escapar a la percepción visual humana! [!?] Esto último sería debido su configuración molecular rarísima, afirman algunos.
Ya hace un tiempo descubrieron, también en Chile, otro bicho extraño: enano, de unos centímetros, con cabeza humanoide y manos parecidas a las de este ser dinosauresco.
Estos datos son negados por la ciencia. Y la prensa seria no lo anota. El apocalipsis puede caernos encima sin que nos enteremos, gracias a esta casta de serios investigadores y hombres de prensa y estado, empeñados en negar cualquier informe que les haga problemas interpretativos. Habrá que suscribirse a alguna publicación criptozoológica.

del garito a casa


Total, con el hambre llegué al Golden Dragon, en el Pijp, que vende platos de java-china-surinam, bien ricos y baratos. De ahí me metí en una garito colombiano, a tomarme un guarito, el trago más rico del mundo. Me fijé en las camareras de la teta, y me acordé de lo que decía el Borges acerca de la memoria: cómo que podemos considerar mujer a esta y a mí, y a quinientas más, incluso: cómo podemos considerar la misma mujer a la camarera de frente que de lado, y siempre. Escuché música llorona y romántica, bien elegida, y que sonaba a gloria. Tienen aire acondicionado. El martes ponen mariachi.

ámsterdam recibe 14 millones de euros


No tienen arreglo. Convocan a medio mundo (como 350.000 personas), anunciando a bombo y platillo que va a ser mejor que nunca, y nada, lo de siempre. Salvo un par de agrupaciones, que no llegan a cinco -de unas 75 que eran- los barcos iban impresentables (el de la foto es uno de los que se salva): mal decorados, ningún esmero en coreografías o vestuarios. Todo un año esperando. Desde luego. Igual la gente se lo pasó muy bien. Es un alegre día, hay mucho entusiasmo, gladiadores, marineros, monjas, reinonas, enfermeras, diosas del mar... mucho individuo simpático, pero... Yo no sé si es que consideran muy caro, por ejemplo, el alquiler del barco durante más de un día, para poder decorarlo, no sé. O si es que no se cordinan. Qué será. Muy pobre todo. Esto considero yo que es el no catolicismo. Pareciera que si no llega papá estado, o subvención x, la gente no se entrega a su devoción. Ya se puede estar cayendo la nariz del santo a pedazos, que los feligreses no hacen una colecta para repararla, o comprarse otro santo y quemar ese. Pero es que no tienen ni santos, hombre.
Yo soy tan hispana.

lección de integración II

MEJILLONES ZELANDESES

uno de los orgullos


A un día de la Gay Parade, el vecino ya muestra su orgullo por la ventana. Hay muchos maricas en el edificio. Menos mal que se han puesto de acuerdo: 1 bandera para todos. Si no nos confundirían con algún tipo de bazar subversivo. Porque el ayuntamiento ha prohibido a las empresas que muestren la bandera gay. Raro, no? Dicen los del Gay Business Amsterdam que el ayuntamiento pareciera no querer hacer una buena promoción turística, que estaría mostrando al mundo sólo arquitectura y museos, y que está acabando con la imagen liberal que siempre ha tenido esta ciudad. Sí es cierto que se está muriendo Ámsterdam. No sé si directamente por la censura a los desnudos integrales de los maricas por Prinsengracht en su Gay Parade anual. (Creo yo sí que se pone aburrido ver navegar grupos de hombretones y hombrecitos que no hacen mucho más que saludar, aun bien vestidos). Claro que los desnudos atraen turistas, pero junto a buenas coreografías y atractivas instalaciones barquiles; a buen teatro. En cualquier caso para mañana anuncia el colectivo que va a haber más descaro y sexo que nunca (uno de los barcos reproducirá una dark room, por ejemplo). Se enfrentan, pues, así, a la ola puritanona y represorona de la política municipal.
La poli, por cierto, también quiere prohibir que cualquier vecino alquile sus habitaciones con minibar a turistas. Así, uno ve a los polis en la Estación Central trabajando para el Amsterdam Tourist Board los huevones ridículos: repartiendo octavillas que te advierten de la presencia de ‘delincuentes de la hostelería', y recomendando hoteles oficiales. También el Día de la Reina sacan a la poli a joder al personal, protegiendo al colectivo de la restauración, que encuentra competencia desleal la venta de un par de latitas de cerveza fresquita en la calle, o unos choricillos al carbón, o un space cake hecho en casa por cualquier vecino. Y así matan la fiesta. Qué afán por el centavito. Los orígenes del jolgorio de ese día estuvo en que el pueblo salió a la calle a vender lo que quiso y pudo, a precios de calle.
Para mañana, in ieder geval, muchachotes en remojo.

en ocasiones...


Mu macabro lo que sigue.

EN LA CAMA CON UN MUERTO
Desperté en mitad de la noche. En la misma cama, mi hombre. Pero incorporado; con la espalda contra la cabecera. Entre ambos, y/o superpuesto a nosotros, un muerto. Tumbado. Un muerto que conozco, que prefiero no mentar. Qué espanto. Blanquecino. Di un respingo, situándome como hacia mitad de la cama, en realidad deseando saltar. No podía creerlo. Estaba en una zona franca entre muertos y vivos. El muerto (fantasma? espíritu?) hablaba. Yo cada vez encontraba más repulsivo estar allí, con un moribundo (y no digo muerto, pues no me parece que su comportamiento fuera el de alguien que se supiera muerto, y además parecía convaleciente). Decía algo sobre un perro. El perro tenía cáncer, o algo así. O el perro le había pegado el cáncer a él, o él al perro. Había un perro en su cuento. Yo no aguanté más la imagen y la idea de estar en la cama con un muerto. Mi hombre no quería yo tampoco que se rozase con él. Le dije: ‘vamos, ven' en un impulso nervioso. Salimos juntos de la cama, y del dormitorio, muy rápidamente, pero el muerto fue con nosotros (‘Yo también'), fugacísimo, como de humo blanco, ocupando en realidad el mismo espacio que nosotros (a lo mejor se trasladaba justo gracias a nosotros). Y al pasar por el baño dijo: ‘Me voy a duchar'. Y allí se apeó. Menos mal. Nosotros seguimos y llegamos a la sala de máquinas. Todo oscuro excepto las pantallas de los ordenadores. Qué terror: quién los había encendido. Me vino a la cabeza el diablo, o algún diablillo, o gente obsesiva y enferma y agobiante. Pero ahí quedó todo.

Se lo voy a contar al Claudio, a ver si le interesa para su paranormalia (donde publica sus historias de fantasmas y otras rarezas de la cotidianidad).


Creo que esta noche los fantasmas están achicharrados tirados detrás de las puertas, como los melones.


Esta tarde, en una sala de esperas encontré unas revistas sobre espiritualidad y ciencia. Leí una entrevista a una señora irlandesa que anda de universidad en universidad dando sus conferencias sobre: duendes! Dice que no tenía planeado dedicarse a eso, pero que un día, en una casa que alquiló en un bosque, se encontró con uno, que había encendido el fuego esperándola. Desde entonces.
Los duendes, a diferencia de nosotros -cuenta la pelirroja- no tienen dudas. Con la imaginación pueden crear mundos; pero que no se les desvanecen. Los humanos sí tienen dudas, razón por la cual no llevan a buen puerto ninguna creación mental. Nuestras creaciones mentales se quedan en algo claramente discernible de la realidad. No nos las creemos, vamos. De una creación mental nunca sacaremos dólares, ni siquiera falsos, ni leche materna, ni humo
A los duendes les gusta hacer zapatos. Y te hacen crecer las plantas si se lo pides. El ejemplar que conoció la pelirroja es intelectual (estudia al humano), pero este tipo no abunda. También le contó que quieren mezclarse con nuestra especie. Les gusta que somos libres.

la nueva cara


Acostúmbrense al nuevo logo municipal de esta ciudad. Tal que este:

IAMSTERDAM

Dice el concejal que lo promueve que será logo y slogan. Le recuerda al tipo el exitoso ‘I Love New York’ de los setenta, con halo internacional que sobrevive. Ámsterdam lanzara en los ochenta aquel ‘Ámsterdam lo Tiene [lo que busques]’, que se agotó ya, parez.
Curioso que hasta este año no se comercializaron aquí las gorras de visera con la ‘A’ en el frontis, al estilo ‘NYC’.

Y a mí me pilla hoy con cara de muñeca vieja.

se busca moribundo



Los señores Berend Strik y Hans van Houwelingen, autores de estos vitrales, han puesto un anuncio buscando a alguien que quiera morir ante su cámara. El llamado templo del pop, Paradiso, que antaño fuera iglesia, decidió volver a instalar en los huecos de sus ventanas vitrales. Los mencionados señores están en ello. Tienen que rellenar 12 huecos; y se han planteado representar la moral holandesa actual. Dicen que ha de ser ‘verdad’ lo que representen, por lo que en el vitral, por ejemplo, que representara a la oveja Dolly quisieron no usar material de internet, sino propia foto; como en el resto. Y así, pues, quieren para el vitral sobre muerte, donde destacarán la eutanasia, fotografiar a un enfermo que se esté matando en el momento (la cámara a los pies de la cama… [uno se mata tumbado]). Dicen que, si en todos los vitrales buscaron la ‘verdad’, en este –el último-, también, y casi como con más razón [¿]. Y ahí están atascados, pues un enfermo de sida que les prometió prestrarse les acaba de comunicar que no tiene planes ya de morirse, con tanto adelanto médico. Y los nuevos candidatos tienen aún cuerda, parece. Como unos diez años les falta, calculan.
Pero qué chocante concepto de ‘verdad’ tienen, me parece. Será más bien hablar por no callar, imagino, como en mucho comentario que hace un artista de su obra.
Siguen explayándose sobre la ‘verdad’ y dicen que ha de ser ‘verdad’ cada vitral pues es lo que más encaja en un templo que lo fue de Dios. El culto ahí dentro lo rindieron los de la Vrije Gemeente. Yo, que conozco el catolicismo, a veces identificado por los protestantes instantáneamente con cualquier religión occidental, sé que no confunde la verdad con los medios que se empleen para hablar de la misma. Es más, el católico no representa la verdad. Qué confusión representatívica la del norte. Las iglesias católicas representan seres biológicos (sobre todo); bellos a ser posible. No es otra la pretensión.
Bien, y ellos abren la boca para seguir diciendo, además, que no quieren predicar la verdad, sino dejarla ver, por si quieres seguir escuchando. O sea, con espíritu calvinista, negando la imagen, quieren mostrar la verdad. Pero usan la imagen igual. Qué jaleo. Es un querer y no poder. Contribuyo yo al tomate con que lo que estarían haciendo lo logran, como quiera que sea, y porque quiero decirlo, gracias a los artistas católicos. O al menos gracias a esto contáis, chicos, con un contexto riquísimo donde encajar vuestros muñecos; adquieren más valor los vitrales. O a mí me vuelan más, al menos. Del primer vitral, donde aparece ‘la madre’ [creeré que de alguien, en honor a la verdad], que es una señora vestida de secretaria tal vez, en mitad de una oficina, y embarazada, no disfrutaría tantitísimo yo si no fuera porque existen vitrales –falsos, dirían los padres de la madre- que retratan mujeres, más o menos guapas, disfrazadas de virgen maría, su hermana santa marta y otras muchas famosas.
My god, qué sed.

promocionando la villa


Absenta se puede beber de nuevo en Asd a partir de esta semana. Desde principios del siglo pasado que los viciosos tenían prohibido comprarla. El turista drogadicto, y que además frecuente museos, se pasará por la bodega que ha hecho posible esta modificación de ley. Está en la Ferdinand Bolstraat, la calle de la fábrica de Heineken.
Ya se publicitó que Van Gogh se cortó la oreja bajo el efecto de esta bebida, verde, que se sirve con bien de rudimento, sobre una cuchara con azúcar, y que te deja alucinando a la tercera copita. Oscar Wilde dijo algo así: "Al primer vaso ves las cosas como te gustaría, al segundo como no son, y al tercero como son de verdad: y eso es lo más horrible".
"Qué efecto tendrá el kopstoot a base de absenta?" -seguro que alguien se pregunta. Kopstoot es una combinación, a vasos separados, de genever (ginebra holandesa) y cerveza. Los chicanos de acá la dieron en llamar ‘palo'. Fueron Claudio Lisperguer y Bibi Lauren quienes forjaron el término, improvisando -supongo- a partir de golpe (stoot) en la cabeza (kop). En la noche gloriosa, ya marchita, no hubo hispano pobre y fiestero que visitase las tabernas debidas sin saludar con un palo. Es una bebida alegre, digestiva, de rápido efecto y económica.

¡viven!

¿tiene miedo la nazi?

Pues resulta que el amigo bukoskizante, señoritas, ahora aloja en casa a una familia de africanas. Son madre e hijas que han pedido refugio en Holanda pero que han sido rechazadas. Y a su país no pueden volver porque las matan. O si no las matan, les da miedo que ello ocurra, o no tienen qué llevarse a la boca, porque el suelo está seco, que para el caso...
La sinvergüenza de la ministra de extranjería - que ya se ha ganado un temible purgatorio - deben saber que fue hace unos días amenazada de muerte mediante llamada telefónica. Debe cambiar en dos semanas sus planes de deportar a 26.000 personas, decía la voz. Y ello días después de que dos muchachas disfrazadas de camarógrafas la rociasen de ketchup a la entrada a un acto público. (Antes de asesinarlo, a Pim Fortuyn alguien le estampó una tarta).
Y ha reaccionado a la amenaza la insolente ofreciendo 2.300 euros por solicitante de asilo adulto que vuelva voluntariamente a su país de origen.
Se ha olvidado este demonio de que de lo que se trata a la hora de diseñar políticas es de procurar por último el bienestar de los individuos; procurar que sus cuerpos estén a salvo, en lugar seguro, que respiren buen aire, que ingieran alimentos - buenos -, que el medio en que vivan no dañe su cuerpo, ni su imaginación... Básicamente.
Con este intento de negociación pareciera que considera falsa la necesidad de refugio de esta gente. Los confunde con mafiosos. Su padre era, por cierto, acreedor. Acreedor de la reina, lo que en este país ciertamente es sinónimo de matón. Y ella antes que ministra fue cancerbera, guardia de prisiones. ¿Qué definición tendrán en esa familia del ser humano? Y dice la infame ser católica. Seríamos generosos excomulgándola. Lo mínimo, junto con llevarla a los tribunales ordinarios.

robo institucionalizado


El siguiente es el texto inicial que aparece en esta placa, sobre la fachada del banco ABN AMRO, en Sarphatistraat, cerquita del Amstel Hotel.
‘En este edificio tuvo su sede durante la ocupación alemana, desde 1941, la entidad LIRO, dedicada al robo. Se instituyó para despojar sistemáticamente a la población judía de todas sus propiedades terrenales.'

quién es más torero


Moneda con pegata que va de mano en mano.
Yo me compré coqueto televisor enano.

el ángel desollado



Un par de sigletes de diferencia.

A mi dentista le descubrieron la bitácora. Se la van a publicar. En Egipto. Me enseñó las fotos para la promoción. Impactantes. Aparece seriísima, aunque con la comisura tirando parriba, mirándome de medio lado, como mora lista listísima que te recorre las circumbalaciones del cerebro hasta llegar a broca y dejarte sin habla. Con los brazos cruzados y prendas que podrían ser de feminista remaked del 19. De cuerpo entero sobre fondo blanco nuclear. Glub.
Seré un personaje suyo? De nuevo un personaje en novela ajena? Mejor no le cuento lo siguiente.

Sueño que ella está, de brazos cruzados etc., como en sus fotos, pero en la penumbra esta vez, en mitad de una sala amplia de edificio amsterdamés del17, que podría ser - dada la presencia de ella - vienés. Algún rayo amarillento entra desde arriba, y no alcanza a pegarle. Me dice, moviendo apenas las cejas hacia arriba, sin dejar de cruzar los brazos: ‘Sube, el tipo es culto, sabe lo que tiene en casa'. Y yo subo; los rayos más gordos, que dejan ver polvo. Y no sé cómo subo, pero llego al piso de arriba. Y tanto polvo que veía es porque aquello parecía casa en mudanza. Hay figuras, muñecos, estatuillas, como casa de coleccionista. Y yo pillo por allí objetos, mientras el dueño - supongo - pasa cerca, y me deja meter mano entre los muñecos.

Y eso es todo hasta que después, despierta ante el ordenador oigo un bocinón y miro por la window y me encuentro con un camión: de mudanzas. Y en el suelo, en ese momento, un ángel policromado, al que le falta la cara - un ángel desollado - que acaba de dejar uno de los empleados de Mudanzas International, y que está siendo recogido por un incrédulo viandante.
Debió ser mío.

con la coca al cuello

Lo conocí una noche en un sofá lujoso que hacía esquina. No conocía a la anfitriona. La anfitriona era amante de mi amigo. Mi amigo horas antes desesperado me pidió ayuda. “Me han mandado, ya sabes… un bolero. Y no caga”. Llevaba horas desde que llegara del aeropuerto y no expulsaba ni uno de los dedos (que no bolas) de coca que se había tragado. Como dos kilos, creo. El doble de lo normal. Yo lo vi y me asusté de la cara de sufrimiento. Me puse a hacerle friegas en la barriga instintivamente. E instintivamente me la ofrecía. Na. Usé aceite de una botella que alguien le había dado para que se la bebiese. Decía la anfitriona que debían los dedos de estar pegoteados.
Los dedos. Los dedos son dedos de guante cortados. Dentro de cada uno hay otro dedo, que rodea una funda de material fotográfico para mayor seguridad. Se trata de que no se deshaga el envase y la coca le provoque, disuelta en el estómago, un inminente ataque cardiaco. “Yo he visto a uno morir así al pasar a mí lado en el aeropuerto. Dio un salto eléctrico”.
Los dedos deberían haber empezado a salir hace muchas horas. Llamemos a Colombia.
“¡Una manguera! ¡Metedle una manguera por último por el culo! ¡Agua a presión!” Y nosotros insuflándole agüita con una de estas botellas para limpieza vaginal. Ni cosquillas, vamos.
Se moría de dolor el hombre. Después de un par de días no sabía qué hacer con su cuerpo. Apoyaba las palmas de las manos en la pared y estiraba una y otra pierna hacia atrás, como quien hace estiramientos en el parque.
Resulta que su esposa, médica, le había suministrado unas pastillas para evitar que le diese por pues cagar en el avión. Y le dio demasiadas.
No dormía. Le dolía. “Peritonitis, pero él no lo sabe”, decía un amigo en susurros. “Vamos a una clínica. El cura sabrá de alguna que trate ilegales”. “No!”, decía el de lo de la peritonitis; “estáis locos!”. Y el cura: “No sé nada”. “Vamos a mi médico, que es enrollado”. Pero estaba de vacaciones. Había una jovenzuela, que, cuando le explicamos lo que pasaba cogió el teléfono para presuntamente preguntar a alguien en un hospital si podían recibirlo y operarlo. Y no hacía más que hacernos esperar, intentando hablar en holandés raro con el otro lado de la línea, pero no le resultaba despistarnos: nuestro holandés era muy bueno. Nos fuimos, consecuentemente. ‘No se vayan!’. Qué le importará si nos queremos ir o no.
En coche buscando un centro de atención de desamparados. Cosas raras de lo paranormal, llegamos a una dirección en donde supuestamente debía haber una clínica, y no existía. Sí estaba el número, el complejo con más clínicas y entidades, pero no la que buscábamos, que siempre estuvo allí. Él no podía ya caminar. Al coche de nuevo. “Quieres de verdad que te operen?” ”Pues… sí… ay” ”Tú sabes que nos lo quitan eh” “”Sí… ”. Llegamos a una oficina para asistir a ilegales. Y que cómo se le ocurre al pobre hombre meterse eso. Ya… Pero puede usted o no operarlo? Claro, en el hospital tantitos. Y se puede quedar con lo que le saquen? No se lo puedo asegurar. No entonces. Claro que no. “Estás seguro Alberto de que te lo quieres sacar (in spanish entre nos)”. “Pues no, no estoy seguro. Vámonos anda. Aguantaré.” Hubo que correr escaleras arriba, pues la pálida ya se apresuraba a llamar a alguien a toda prisa para ponerlo al día. Salimos volando no sé a dónde. Parecíamos pulgarcitos dejando migas de pan por toda la ciudad, pa que nos encontrasen. Y a casa, dónde si no. Qué hacer. Esperar, manguerazos, no dormir, granadas, aceite, friegas en barriga, y esquivar a inquilinos.
Para ese entonces vivía con este amigo una chica (habitación alquilada). Para qué contarte cuando descubre a un extraño en el water esa noche, lamentándose en semipelotas. O cuando entra a casa al día siguiente y presencia el acto del manguerazo, que ocurre en el pasillo. Pero ella ‘nada sabía’. Sólo que encontró en un tetra brik de zumo roto por arriba una especie de salchichas duras hediondas que había que tirar a la basura. Y es que, sí, finalmente hizo caca Alberto. Fueron 15 días de sufrimiento. Guiness. Mi amigo guardó las pestes en la nevera, confiadísimo, y ella las encontró. Alguien las sacó al día siguiente del cubo de la basura. Menos mal que ese día no pasaba el camión, no crees?

Sobre las humillaciones y maltratos que sufren los viajeros de determinado aspecto al llegar al aeropuerto de Ámsterdam, léete el increíble reportaje que publica mQh